Nada que celebrar

¿Cuál podría ser el día de Euskal Herria? ¿Lxs vascxs necesitamos algo así? ¿Qué lectura podemos hacer de nuestro pasado para poder construir una sociedad más libre? Desde el punto de vista vasco, no es un tema cualquiera. No obstante, a nuestro parecer, los días festivos nacionales cuya celebración abarca también Euskal Herria difícilmente podrán ser motivo de reunión para lxs vascxs. Es el caso del 12 de octubre, Día de la Hispanidad, ya que numerosxs vascxs jamás han ocupado un lugar en la historia de la hispanidad. A su vez, el 14 de julio, el gallo galo, Marianne, el Arco del Triunfo y la francophonie son conceptos que no conmueven a muchxs otrxs vascxs.

¡Qué le vamos a hacer! Como bien sabía el juez bordelés de origen vasco Pierre Lancre, cazador de brujas labortanas del siglo XVII, lxs vascxs somos gente sospechosa, peligrosa, no somos ni franceses ni españoles, tenemos costumbres particulares y nos comunicamos en una lengua difícil de comprender. El primer libro impreso en euskera fue publicado en Burdeos, en 1545. Y los últimos reyes legalmente reconocidos de Navarra no fueron españoles (es comprensible, ya que lxs navarrxs de aquel entonces no se consideraban a ellxs mismxs como españolxs).

El 12 de octubre es el día más importante de la identidad española, el Día de la Hispanidad. Es un día ligado a la profunda crisis ocasionada por la pérdida de las últimas colonias españolas y surgió del esfuerzo por revivir el orgullo nacional español. En consecuencia, la reivindicación de el gran «cometido de la Civilización» y la expansión del cristianismo propiciadas por España se convirtieron en los pilares del concepto de Hispanidad. Dicho concepto fue alimentándose de los actos memorables de exploradores y colonizadores, así como de proezas militares. Esta festividad surgida a comienzos del siglo XX conmemora el «Descubrimiento» de 1492 y rinde homenaje el protagonismo de la «Madre Patria». En el año 1918 fue reconocido como el Día de la Raza, en 1958 como el Día de la Hispanidad y en 1987 como el día nacional de lxs españolxs. 

En sus inicios, esta festividad también resultó ser bastante exitosa en los territorios de América. Sin embargo, la lectura «criolla» de la historia ha ido perdiendo fuerza y en dichos territorios ha ido extendiéndose un punto de vista más crítico. En España, por el contrario, tras la dictadura de Franco la voz crítica de la izquierda fue descartada y Felipe González, «el héroe de la Transición», definió esta festividad como el día nacional de España.

Si nos ponemos a recordar los acontecimientos que han tenido lugar en nuestra historia en el mes de octubre, recordemos que en octubre de 1620 Luis XIII sometió el reino de Navarra, sus instituciones, leyes, archivos etcétera a la corona francesa. El 25 de octubre de 1839 las Cortes de España aprobaron un proyecto de Ley para abolir el sistema político foral de Hegoalde. En octubre de 1939 el general Franco, máximo representante del extremo más violento y discriminatorio del nacionalismo español que resultó vencedor en la guerra, “adoptaba” bajo su protección a la localidad mediante la Ley de Adopción del 23 de septiembre. Dicha aberración tuvo su continuación el 13 de febrero de 1946, cuando el dictador fue nombrado hijo predilecto de Gernika, y el 23 de marzo de 1966, cuando le fue concedida la medalla de brillantes de la villa.

No cabe duda de que el día del nacionalismo español no es motivo de celebración para lxs vascxs.