Guernica

Guernica es la ciudad principal del partido de Presidente Perón (denominado así en referencia al antiguo presidente argentino), ubicada en el Gran Buenos Aires, en la provincia de Buenos Aires, a 37 km al sur de la actual capital del país.

La provincia de Buenos Aires se divide territorial y administrativamente en 135 municipios denominados constitucionalmente partidos. Guernica, es uno de ellos, en el cual viven alrededor de 80.000 guerniquenses (gentilicio para denominar a sus pobladores).

En julio del 2020, debido a problemas económicos estructurales arrastrados en el tiempo como la precariedad, el desempleo o la imposibilidad a un acceso a una vivienda digna, -agravados, además, con la pandemia global- numerosas personas se vieron abocadas a ocupar más de 100 hectáreas de terreno colindante para poder construir pequeñas chabolas y poder así subsistir ante su falta de recursos, soluciones institucionales y convertirse en un sector de la población arrollada por el sistema. Porque no lo olvidemos; el problema son los pobres. Y el espacio que ocupan naturalmente en la tierra. Un espacio -cualquiera que ocupen- inexorablemente usurpado al privilegio, al sistema que busca un mundo para menos, para pocos.

Son alrededos de 3000 personas, más de 500 familias que todas juntas conformaron una unidad vecinal, pretendiendo así construir un barrio digno para poder vivir dignamente. Para ello se organizan, y atajan problemas materiales (comida, luz, higiene) a través de la aportación personal para construir el bien común.

Existe presencia de oraganizaciones sociales y políticas, ayudándoles permiten reducir los riesgos asociados a las primeras etapas de la ocupación, favorece sociabilidades, limita la aparición de violencia interna al generar una estructura de delegadas y asambleas que permiten canalizar los conflictos que surjan. También son un freno a los intentos de especulación y lucro.

Hace pocos días hemos sabido que a través de una decisión judicial, ha sido desalojado por la fuerza, destruyendo las chabolas, reprimiendo a sus gentes. Aunque desde hace varias semanas estaban en conversaciones con el gobierno de la provincia, a través de un censo, debate y negociación.

Desde el otro Gernika, el de Euskal Herria, no podemos más que solidarizarnos con todas esas familias; con sus gentes. Con gentes de Guernica que luchan, se organizan y defienden una vida digna, una vivienda digna en una comunidad colectiva.

Sin buscarlo nos interpelan, agitan nuestras conciencias, y encogen nuestros corazones. La denominación común del territorio tiene más vínculos a partir de hoy. Y desde el otro lado del atlantico, enviamos un fuerte abrazo, que aunque no alivia su drama, nos une emocionalmente y hacemos nuestra la lucha de ustedes! Viva su Guernica, compañeras y compañeros!